Material Didático





Aspectos históricos y principales razones y causas para la cirugía de las epilepsias (CE)

 

Jaime Fandiño-Franky,MD

Presidente Liga Colombiana contra la Epilepsia

Director Programa Cirugía de las Epilepsias en el Hospital Neurológico

de la Liga Colombiana contra la Epilepsia

Cartagena de Indias. Colombia S.A.

 

Introducción. La cirugía de las epilepsias  tiene una muy antigua pero sólida iniciación. Surgió por la necesidad de tratar pacientes que no respondían a tratamiento médico. El concepto es válido para cualquier época, bien sea en el 25 de mayo de 1886 cuando se dice se hizo la primera cirugía por el Profesor Víctor Horsley en Londres en que no había medicamentos apropiados, hasta los tiempos presentes en que hay abundantes presentaciones. Todas las anécdotas de épocas antiguas, son eso y nada más. Nunca se ha demostrado que la epilepsia trató de curarse con trefinaciones en esas épocas. La observación clínica sigue siendo la regla de oro en la escogencia de los pacientes y así lo demostró Huglig Jackson al descubrir  en su paciente unas crisis autolimitadas focales motoras por cicatriz traumática en zona prerolándica  y en la misma forma lo interpretó Horsley al hacerle una resección de la zona cicatrizal que realmente involucró lo que hoy se conoce como zona epileptogénica y marca paso (1). Así se inició el desarrollo de esta especialidad quirúrgica que se fue adaptando poco a poco a los adelantos tecnológicos actuales. Es de destacar que la unión del neurólogo y neurocirujano es indispensable para poder llegar a un feliz término en una CE. Es este momento hay tal cantidad de técnicas diagnósticas y equipos para ello, que se hace muy difícil seguir estas rutas en todos los procedimientos quirúrgicos y  la unión de las ingenierías de sistemas y electrónica, han comenzado a hacer parte del grupo investigativo.

Presentaremos un recuento histórico de la cirugía de las epilepsias, dándole a cada procedimiento  las razones que determinaron su desarrollo.

 

Período  solamente anatomo-clínico. (cirugías focales) 1886-1929.

 

Este período es marcado por el advenimiento de la topografía anatómica y los fenómenos clínicos. No se conocía la actividad eléctrica de la corteza, ni mucho menos las ondas anormales allí producidas. Son de relevar los estudios hechos por Fedor Krause en Jena, Alemania, que pudo describir la zona prerolándica o motora muy acuciosamente y  logró hacer algunas cirugías basadas en estos principios (2). Sin embargo, este investigador fue el primero que logró hacer estimulación cortical (estimulación farádica monopolar) durante una intervención quirúrgica para la epilepsia focal. (16 de noviembre de 1893) en una paciente de 15 años con un quiste encefálico causal de epilepsia focal. El quiste fue resecado y la paciente dejó de hacer crisis. Los años siguientes, con el ejemplo de Krause, fueron más avanzados y agregaron, a la topografía anatómica y la semiología de las crisis, la estimulación cortical (Foerster 1926) ya como un examen obligatorio (3). Este autor logró hacer varias resecciones focales corticales en diferentes topografías, especialmente en las zonas no elocuentes por el peligro de dejar secuelas. No se conocen bien los resultados, pero se entiende que la cirugía focal se inició en esa época En este período aún no se conocía la aplicación del EEG y la EcoG.

 

Período electrofisiológico y radiológico  1929-1972.

 

Este período va desde la aplicación clínica del EEG  hasta la aparición de la escanografía cerebral   En este período hubo el desarrollo más interesante e impetuoso de las ciencias neurológicas. Fue Penfield, alumno y compañero de  Foerster (América y Europa)  quienes gracias a la aplicación  clínica del EEG, desarrollaron la cirugía anterior del lóbulo temporal para tratar las crisis focales motoras con automatismos típicos (antiguas crisis parciales complejas) por primera vez en 1939 (4). Muchas investigaciones y sacrificios llevaron a Penfield como neurocirujano a conseguir sus colaboradores en la parte electroencefalográfica. Así, en 1942 Jasper y Kershman (5)   propusieron una clasificación de las epilepsias basada en el EEG, lo que dificultaba descubrir un foco eléctrico; pero antes en 1936  Gibbs, Gibbs y Lennox habían propuesto el concepto de los patrones (patterns) electroencefalográficos, al decir que “el EEG es adecuado para determinar el punto de origen de la crisis” (6).  Naturalmente con este concepto se precipitó un conocimiento muy técnico de la cirugía focal, bien diferente al que motivó a Jackson  y Horsley a efectuar su primera cirugía en el Queen Square de Londres en l886, sin EEG. Entre enero de 1939 y abril de 1949 se operaron 6l pacientes en el Instituto Neurológico de Montreal y 68 “se exploraron”(7, 8). Sin embargo, como puede comprenderse, los casos fueron precariamente estudiados desde el punto de vista imagenológico, aunque ya en 1896 se había iniciado el uso clínico de los Rx  y Dandy  y Sosman en 1919 habían desarrollado las técnicas para ventriculografías y neumoencefalografías. Egaz Moniz (1927 y 1936) había  publicado sus trabajos sobre arteriografías cerebrales especialmente sobre lesiones aneurismáticas de arteras cerebrales. Pero la imagen para estudiar la corteza cerebral especialmente, no existía (Ct-scan).

En esta etapa el criterio para operar era poco claro. Pero una rápida investigación basada en el EEG hizo descubrir el “spike foci” de gran frecuencia, para la epilepsia del lóbulo temporal. Con estas bases,  varios cirujanos pudieron continuar haciendo esta cirugía, que imbuyó casi completamente la investigación de la cirugía de las epilepsias de la época. Era la época del lóbulo temporal como gran generador de las crisis. (Bayley y Gibbs, 25 pacientes 1947-1950, Green, Duisberg y McGrath 23 pacientes 1948 y Mayer, Falconer y Beck 18 casos no lesionales entre  1951-1953). Estos últimos autores fueron quienes primero separaron las cirugías lesionales  de las alteraciones no estructurales, lo que hace muy meritorio su trabajo. Así, el neurocirujano Falconer fue quien acuñó el término Lobectomía Temporal Anterior en bloc. Esta técnica se conserva hasta la actualidad; pero, dado el resultado no muy claro, algunos epileptólogos  especialmente europeos, se tornaron muy resistentes a creer en esta cirugía y solamente muy tardíamente comenzaron a aceptarla. Lo contrario de Norteamérica donde comenzó con optimismo esta disciplina.

 

Período de descripción de zonas córticosubcorticales .1972-1977

 

Este período se marca por la aparición en 1972 de la Escanografía cerebral por G.N. Hounsfield  en la realización técnica y J. Ambrose  con la aplicación clínica (9) que dio una luz a visualización de los 5 componentes del encéfalo: La corteza, la sustancia blanca, los ventrículos, las  cisternas y los vasos grandes. Con este examen, ya se podía  descubrir una lesión puramente cortical u otra córtico-subcortical, lo que ayudó a la teoría de la convergencia o concordancia; es decir, que todos los exámenes debieran confluir a un solo sitio, que es el foco y este sería el que se extirparía para curar la epilepsia. Con este examen  también se descubrieron tumores de crecimiento lento, atrofias cerebrales locales y  otras lesiones no vistas por una arteriografía o un estudio contrastado con aire, que solo mostraban el entorno parcial de la lesión. Sin embargo, solamente se podían hacer cortes axiales, con precaria comprensión de zonas de fosa posterior y de la base del cerebro. Esta etapa  fue muy corta porque pronto apareció el otro gran descubrimiento, la resonancia magnética. En este período se logró hacer con más exactitud la cirugía de cicatrices cerebrales, lesiones corticales, tumores de bajo grado y lesiones vasculares, todas epileptogénicas  y estudiar más precisamente los lóbulos separadamente. Fue la época de más compromiso con las resecciones focales y las hemisferectomías.  Este último procedimiento fue primeramente hecho por Dandy con poco éxito, seguramente por no haber técnicas bien regladas. En 1938 Keneth Mc Kenzie hizo la primera cirugía para el sindrome HHE (hemiconvulsión, hemiatrofia, epilepsia). Este éxito, más la experiencia de Krynauw, hizo que esta cirugía se efectuara en muchos centros. Varias técnicas se han desarrollado, pero básicamente son la hemisferectomía anatómica (desconexión vascular y neurológica) y la funcional (desconexión neurológica y no vascular); esta última, diseñada por Rasmussen, tiene la ventaja de no precipitar complicaciones como hemosiderosis.

 

Período de alta tecnología o postmoderno. 1977 hasta nuestros días.

 

Con la aparición de la Resonancia Magnética por Reynold Damadian en 1977 y su uso en humanos, se logró ver el cerebro en tres dimensiones (coronal, sagital y axial) y descubrir estructuras como el hipocampo, la corteza cerebral, las comisuras como el cuerpo calloso, la comisura anterior y posterior y la diferenciación clara entre sustancia blanca y corteza. Además, patologías productoras de crisis como los trastornos de migración, la esclerosis tuberosa, la esclerosis múltiple, las displasias corticales y algunos tumores como hamartomas. Pronto surgió el concepto de esclerosis mesial para explicar las crisis focales del lóbulo temporal (sindrome esclerosis mesial).

El desarrollo de esta tecnología ha sido extraordinaria,  hasta tener en el momento la Resonancia Magnética Funcional, capaz de mostrar zonas elocuentes como las fásicas, motoras, sensitivas y visuales. Hoy día existe una muy confiable seguridad en la localización de las lesiones productoras de crisis. Con esta técnica se pudo desarrollar la cirugía paliativa como la callosotomía, la transección subpial múltiple y la cirugía lesional.

Actualmente existe la posibilidad de interponer el EEG, la angiografía y la resonancia, lo que augura un estudio muy acucioso de la zona epileptogénica.

Concomitantemente con este descubrimiento, apareció la aplicación de electrodos profundos y subdurales y el desarrollo del SEEG (EEG (estereoelectroencefalograma) para poder hacer cirugía no concordante, el PET (tomografía por emisión de positrones) y el SPECT ( tomografía por emisión de fotones). Por otra parte, la posibilidad del acelerador lineal para el tratamiento de algunas zonas corticales ha abierto una gran esperanza para el tratamiento de focos corticales sin craneotomía.

 

Cirugías paliativas. Todo lo anterior ha sido estudiado para conducir a la resección de un  foco en la corteza o en el hipocampo, que se presume sea  el foco epiléptico y que con este procedimiento debiera curarse la epilepsia. El lóbulo temporal es el más manejado con estos principios, produciendo detención de las crisis entre un 80% a un 92%. Las cirugías extratemporales tienen menor resultado.

Pero hay crisis intratables médicamente en las que no se puede encontrar un foco definido y, por consiguiente, no son candidatas para una cirugía resectiva. En estos casos en necesario pensar en una cirugía paliativa. El  mejor ejemplo de ella es la callosotomía.

Datos históricos. Van Wagenen en 1940 observó que una persona con epilepsia que sufrió una trombosis cerebral  comprometiendo el  cuerpo calloso mejoró en la frecuencia de las crisis. En ese mismo año, Herren y  Van Wagenen, reportaron varias cirugías con relativo éxito. (10). Desde entonces hasta hoy muchos centros de epilepsia en el mundo hacen esta cirugía (11,12,13,14). Mucho más cuando la comisurotomía demostró ser ineficaz (15,16,17,18,19).

Indicaciones.  Su indicación más clara son las crisis generalizadas atónicas intratables médicamente ( drop attacks con una ecefalopatía estática y sin focos resecables). El trabajo de Williamson(20) demostró que hay evidencia de mejoría especialmente en el

S. de Rasmussen, S. de Lennox-Gastaut, epilepsia del lóbulo frontal y epilepsia multifocal. Resultados débiles se hallaron en hemiplejia infantil y forma frustra de hemiplejia infantil.

Se discute si debe hacerse  de los 2/3 anteriores o totalmente (21)  Pero con la sección total el resultado es el doble mejor. (22,23,24)

 

 

Transección subpial múltiple.

 

Desarrollada para crisis focales refractarias, especialmente en

zonas elocuentes. Franz Morrell  describió en 1989 la técnica para este procedimiento basado en la desconexión horizontal de la corteza, respetando las conexiones verticales que son las responsables de las integraciones profundas. Sus indicaciones son: Epilepsia focal refractaria  especialmente de mano y cara, sensorial parietal; el S. de Landau-Kleffner o afasia adquirida y el S. de Rasmussen con atrofia hemisférica paulatina y crisis refractarias motoras. Con el advenimiento de la R.M. funcional, quizá sea más viable este procedimiento.

 

Estimulación intermitente del nervio vago izquierdo.

 

La primera estimulación del nervio vago se llevó a cabo en 1988 por J.K Penry y JC.Dean, como tratamiento para la epilepsia intratable médicamente sin  indicación para un procedimiento resectivo.(25,26,27). Sin embargo, fue hasta 1997 cuando los EE.UU.  dio la licencia  solo para epilepsias generalizadas, sintomáticas o criptogénicas (28,29) (S. de Lennox-Gastaut, y para todas las edades). Se ha descubierto que al estimular el nervio vago, dadas sus conexiones aferentes, los impulsos llegan  al núcleo del tracto solitario y de allí al tallo cerebral, hipotálamo, hipocampo, amígdala, tálamo e ínsula. Por extensión, alcanza  a toda la corteza (vías tálamo-corticales.(30). No se sabe exactamente cómo hace el efecto, pero parece que el estímulo es mediado por el sistema noradrenérgico haciendo una actividad bilateral y difusa de zonas epileptógenas. Tiene la ventaja de ser un tratamiento confiable pero la desventaja de ser invasivo y de tener que cambiarse el generador cada 7 años. Es sumamente costoso (el tratamiento vale más o menos l7.000 dólares) y contraviene el examen  de RMN en cuello. Además, la diatermia por ondas cortas, ondas ultrasónicas o microondas (no los estudios diagnósticos por este medio).

 

El Principio de la Convergencia. Término acuñado por Hans Lüders para indicar que lo ideal en la cirugía de las epilepsias es que todos los exámenes evaluativos confluyan  a un solo sitio (foco) y que al resecarlo desaparezca la epilepsia. Los estándares de los institutos y centros de epilepsia se evalúan por ser capaces de hacer cirugías convergentes, los primeros, y no convergentes, los segundos.

 

La descripción de Zonas o áreas corticales clínico-patológicas en las crisis. Fue Talairach en 1966 en Francia quien acuñó el término de zona epileptogénica(31). Se suponía que la extirpación de esta zona debería curar la epilepsia. Aunque esta zona es puramente teórica, es el resultado de la ablación el que dirá si se extirpó o no. En la evolución posterior y con los estudios de Lüders, se logró diferenciar y diseñar las siguientes zonas relacionadas con la investigación de las crisis:

·         Zona Sintomatológica (zona cortical epileptológica que, al activarse, reproduce los síntomas ictales del pacientes).

·         La zona irritativa (que produce espigas interictales en el EEG).

·         Zona de comienzo ictal ( zona cortical donde se puede demostrar objetivamente que allí comienza la crisis) (Bancoud y Talairach).Es un “subset” de la zona irritativa donde las espigas son capaces de producir la crisis).

·         Lesión epileptogénica (lesión estructural vista a la neuroimagen que es responsable por la generación de la crisis). El impacto sobre esta zona realmente lo dio la aparición de la R.M. y cambió la concepción que Bancoud y Talairach tenían al respecto que era de “un espacio cortical ocupado de ondas lentas anormales” y que lograron con SEEG delimitar bastante bien en tumores o lesiones.

·         Zona de deficit funcional (área que muestra  anormalidad funcional en el período interictal. Aquí el PET y SPECT tienen gran importancia).

·         Zona Epileptogénica es la parte cortical que es capaz de generar crisis y que su completa remoción augura la desaparición  de ellas.

 

Estas cinco zonas pueden coincidir. Si hay discrepancia, deberán aplicarse electrodos intracraneanos. Aún habiendo similitud , puede existir una zona llamada “zona epileptogénica potencial” (Lüders) que es imposible de descubrir y que, al quitar la zona epileptogénica, hace su aparición, activando nuevos circuitos y dando origen a crisis de novo.

Especial mención merece la invención de Hans Gregor Wieser en Zürich de los electrodos ovales para hacer una captación directa de la actividad hipocampal, en 1984.

 

América Latina y la Cirugía de las Epilepsias:  En nuestra región la CE llegó tardíamente. Pero hay 5 países, en los últimos 5 lustros, que la han podido desarrollar muy aceptablemente: Argentina, Brazil, Chile, Colombia y México. Cada uno tiene sus pioneros. En Argentina Hugo Pomata y Alejandra Rabadán. En Brazil  André Palmini, Fernando Cendes, Américo Sakamoto, Carlos Guerreiro, Arturo Cuvier, Raúl Marino y Eliseu Paglioli, entre otros. En Chile:  Jaime Godoy, Tomás Meza y Manuel Campos. En Colombia Jaime Fandiño-Franky y col. desde 1989. En México Francisco y Marcos Velasco.

Series muy importantes son competitivas en calidad científica al resto del mundo.

 

Resumen. La humanidad ha dado un enorme paso desde 1889 hasta la fecha en descubrir cómo tratar las epilepsias refractarias o intratables médicamente. Toda la tecnología al alcance de los especialistas en cada época ha sido utilizada y seguiremos afianzándonos cada día en lo nuevo para seguir descubriendo más métodos tecnológicos. Ningún método de tratamiento se puede escapar a los expertos en los países transicionales, entre los cuales están los latinoamericanos. La fundación de Centros de Epilepsia (donde se haga cirugía concordante o convergente) o de Institutos de Epilepsia (donde se haga cirugía no concordante o no convergente) es imperativa. La epilepsia  sigue siendo una especialidad compleja que une muchas disciplinas y el cirujano es parte importantísima de ellas. Ejemplos extraordinarios de neurocirujanos epileptólogos que han marcado hitos fundamentales en la CE son:  Horsley, Talairach, Yasargil, Penfield, Dandy,  Rasmussen, Asenjo, Penry, Morrel,Van Wagenen, Herren, Falconer, Krauser, y otros muchos que han hecho que la cirugía tenga plena aceptación en el tratamiento de las epilepsias en los tiempos presentes. Son muchos sus seguidores en la actualidad y las nuevas generaciones tendrán la responsabilidad de no dejar decaer el entusiasmo que ellos nos legaron. 

 

 

Bibliografía.

  1. Horsley V., Brain-surgery. Br.Med J 1886; 2:670-674
  2. Krause F., Chirurgie des Gehirns und Rückenmarks nach eigenen Erfahrungen.

      Berlin, Wien: Urban und Schwarzenberg, 1911

  1. Foerster O., Penfield W., Der Narbenzug am und im Gehirn bei traumatischer  

Epilepsie in seiner Bedeutung für das Zustandekommen der Anfälle und für die

terapeutische Bekämpfung derselben. Zschr. ges. Neurol Paychiatr 1930;125:475-572

  1. Jensen J., Vaernet K. Temporal lobe epilepsy. follow-up investigation  of 74 temporal lobe resected patients. Acta Neurochirurg (Wien) 1977;37:173-200
  2. Jasper H., Kershman J. Electroencephalographic classification of the epilepsies. Arch Neurol Psychiatry 1941;45:903-943
  3. Gibbs FA., Gibbs EL., Lennox WG. Cerebral dysrhythmias of epilepsy: measures for their control. Arch Neurol Psychiatry 1938;39:298-314
  4. Penfield W., Flanigin H. Surgical therapy of temporal lobe seizures. Arch Neurol Psychiatry 1950;64:491-500
  5. Penfield W., Jasper H. Epilepsy and the functional anatomy of the human brain. London: Churchill, 1954
  6. Hounsfield G.N. Brit.J.Radiol.46 (1973)
  7. Van Wagenen WP., Herren RY. Surgical division of the commissural pathways in the corpus callosum: relation to spread of an epileptic  attack. Arch Neurol Psychiatry 1940;44:740-759
  8. Bogen JE., Vogel PJ. Cerebral commissurotomy in man: preliminary case report. Bull Los Angeles Neurol Soc 1962;27:169-172
  9. Luessenhop AJ, de la Cruz TC, Fenichel GM. Surgical disconnection of the cerebral hemispheres for intractable seizures. JAMA 1970;213:1630-1636
  10. Wilson DH. Culver C. Waddington M. et al. Disconnection of the cerebral hemispheres: an alternative to hemispherectomy for the control of intractable seizures. Neurology 1975;25:1149-1153
  11. Fandiño-Franky J., Torres M., Nariño D., Fandiño J. Corpus Callosotomy in Colombia and some reflections on care and research among the poor in developing countries. Epilepsia 2000;41 (suppl 4):S22-7
  12. Stavraky GW. Supersensivity following lesions of the nervous system. Toronto: University of Toronto Press, 1961:33-38
  13. Kusske JA., Rush JL. Corpus callosum and propagation of after-discharge to contralateral cortex and thalamus. Neurology 1978;28:909-912
  14. Reeves AG., ed. Epilepsy and the corpus callosum New York:Plenum Press, 1985
  15. Blume WT. Corpus callosum section for seizures control: rationale and review of experimental and clinical data. Cleve Clin Q 1984;51:319-332
  16. Spencer SS.,Gates JR., Reeves AG, et al. Corpus callosum section for uncontrolled epilepsy. In Engel J Jr. ed. Surgical treatment of the epilepsies. New York: Raven Press, 1987:425-444
  17. Williamson PD. corpus callosum section for intractable epilepsy: criteria for patient selection. In: Reeves AG. ed. Epilepsy and the corpus callosum. New York: Plenum Press, 1985:243-257
  18. Fandiño-Franky J., Silfvenius H. World wide disparities in epilepsy care. A Latin American outlook. Epilepsia 1999;40(suppl 8):48-54
  19. Spencer SS, Spencer DD, Williamson PD, et al. Corpus callosotomyfor epilepsy. I. Seizure effects. Neurology 1988;38:19-24
  20. Roberts DW., Reeves AG., Nordgren RE. The role of posterior callosotomy in patients with suboptimal response to anterior callosotomy. In: Reeves AG., Roberts DW. eds. Epilepsy and the corpus callosum, 2nd edition New York: Plenum Press, 1995:183-190
  21. Sakas DE., Phillips J. Anterior callosotomy in the management of intractable epileptic seizures: significance of the extent of resection. Acta Neurochir 1996;138:700-707
  22. Penry JK.,Dean JC. Prevention of intractable partial seizures by intermittent vagal stimulation in humans: preliminary results. Epilepsia 1990;31(suppl 2):S40-43
  23. Ben-Menachem E., Manon-Espaillat R., Ristanovic R. et al. Vagus nerve stimulation for treatment of partial seizures: 1. A controlled study of effect seizures. Epilepsia 1994;35:616-626
  24. Handforth A., DeGiorgio CM., Schachter SC. et al. Vagus nerve stimulation therapy for partial-onset seizures: a randomized active-control trial. Neurology  1998;51:48-55
  25. Labar D., Murphy J., Tecoma E. Vagus nerve stimulation for medication-resistant generalized epilepsy. E04 VNS Study Group. Neurology 1999;52:1510-1512
  26. Quintana C., Tecoma ES, Iragui VJ. Evidence that refractary partial onset and generalized epilepsy syndrome respond comparably to adjuntive vagus nerve stimulation. (VNS) therapy. Epilepsia 2002;43 (suppl 7):344
  27. Tecoma E., Iragui V. Estimulación del nervio vago en epilepsia. En: Campos MG., Kanner AM. eds. Epilepsias: Diagnóstico y tratamiento. Santiago; Mediterraneo, 2004;cap. 49:697-707
  28. Talairach J., Bancaud J. Lesionirritativezone and epileptogenic focus. Conf Neurol 1966;27:61-64